Carlos Alfonso Velásquez A. | CUAL OXÍGENO INTELECTUAL
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CUAL OXÍGENO INTELECTUAL

CUAL OXÍGENO INTELECTUAL

¿Puede un libro sobre la justicia, en general, vender un millón de ejemplares? Pues eso ha conseguido Michael Sandel, prestigioso profesor de Harvard, en EE.UU. El éxito comercial de su nueva obra: Justicia ¿Hacemos lo que debemos? (Debate, Random House Mondadori S.A Bogotá 2011. Traducción: Juan Pedro Campos Gómez), y la también exitosa serie televisiva que se ha realizado, constituyen una clara evidencia de que estamos ante un texto para el gran público.

La obra en comento se puede considerar una síntesis de toda la enseñanza que durante poco más de dos décadas ha impartido Sandel en Harvard. De hecho, los contenidos del libro son los de la asignatura que allí dirige. En su web (www.justiceharvard.org) se pueden ver los vídeos de todas sus sesiones de clase. Quienes lo lean se encontraran un libro que abarca tópicos de filosofía política que, no obstante su densidad, están expuestos en un leguaje sencillo y fluido con claridad y coherencia conceptual. Así pues, resulta muy sugerente para profesores (as), tanto de enseñanza media como superior.

El libro posee dos cualidades que sobresalen. En primer lugar aborda las cuestiones éticas y políticas desde ejemplos concretos que han ocurrido en los últimos años. En total analiza más de treinta casos variados en profundidad: desde las justificaciones de las guerras de Irak y Afganistán hasta las relaciones homosexuales, pasando por el servicio militar obligatorio o profesional, las primas a los altos ejecutivos de grandes empresas (en plena crisis económica), el suicidio asistido, las madres de alquiler o la venta de órganos. Al comentar estos ejemplos, realiza un ameno análisis del utilitarismo ético, del “libertarismo” individualista, de la moralidad de Kant y de la teoría de la igualdad de Jhon Rawls. Sin embargo, hace ver porqué las paradojas y sin sentidos en la vida a que conducen estas corrientes apuntan a la necesidad de volver a Aristóteles para aclarar en el discurso público qué cosas son buenas y cuáles son malas.

El libro constituye un buen antídoto contra el relativismo, aquella corriente de pensamiento que postula que todas las concepciones de la vida son igualmente válidas. De este modo, el pensamiento de Sandel se abre a la necesidad de discriminar entre las distintas concepciones del bien, advirtiendo que los hombres no son igualmente felices con independencia de las decisiones que tomen.

Aunque el objetivo de Sandel no es hablar de la ley natural, sus conclusiones apuntan y casan muy bien con una concepción objetiva del bien, por lo que resultan especialmente inspiradoras para volver a plantear el realismo ético. Sus argumentos son finos y profundos por lo cual se reciben cual oxígeno intelectual especialmente saludable para una sociedad como la colombiana en la que con frecuencia se debaten temas álgidos para nuestra futura salud social (unión entre homosexuales, aborto, eutanasia etc) sin el suficiente anclaje, el cual bien puede provenir de la filosofía política y ética. El texto de Sandel puede contribuir a solventar la falencia.  

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