Carlos Alfonso Velásquez A. | REFLEXIONES SOBRE DESMOVILIZACIÓN
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REFLEXIONES SOBRE DESMOVILIZACIÓN

REFLEXIONES SOBRE DESMOVILIZACIÓN

Organizado por la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Sabana y la Fundación Ideas para la Paz (FIP), se realizó un foro encaminado a establecer qué tanto ha servido para avanzar hacia la paz, el Programa de Desmovilización y Reintegración del gobierno (DDR), en el capítulo “mandos medios de las Farc”. En el intercambio de argumentos se incluyeron los expuestos por Elda Neyis Mosquera “Karina” y Danis Daniel  Sierra “Samir”.

La base de discusión estuvo constituida por un bien sustentado estudio que presentó la FIP el cual será publicado próximamente para ingresar al cuerpo de insumos clave para el debate público, y ojala, al debate de la campaña a la presidencia donde el tema del conflicto armado y su terminación ha sido lánguido.

Por ahora, quiero compartir algunas de las reflexiones sobre lo allí planteado. En primer lugar llama la atención el que en el DDR el  Gobierno haya hecho una especie de “borrón y cuenta nueva” con relación a la experiencia estatal obtenida durante los procesos realizados en los 90 con el M-19, la CRS, la mayor parte del EPL y otras organizaciones menores. Por ejemplo, el haber equiparado a las Auc y a las Farc en sus motivaciones y expectativas, y, en el tipo de delitos en que incurrieron, ha hecho las veces de una camisa de fuerza para que quien ingrese al programa se vea forzado a rehacer su proyecto de vida sin considerar la acción política o la social como una opción. “Ni rechazamos ni estimulamos la organización (política o social) de desmovilizados” planteo la vocera de la oficina del Alto Comisionado para la Paz.

También llama a la reflexión el hecho de que el DDR se haya concebido e implementado tratando a todos los desmovilizados con “el mismo rasero” en el sentido de no reconocer liderazgos de los “mandos medios” para así poderlos ir transformando en benéficos para la sociedad a la que se están reintegrando. Recientemente, y a raíz de los trabajos que ha venido haciendo la FIP, el Gobierno decidió abrir el capítulo de “mandos medios”, y emprendió un programa de liderazgo. Pero, nuevamente, igual para todos. La vocera del Alto Comisionado afirmó que pocos son los desmovilizados que quieren salir a la luz pública.

Por último, después de escuchar a los dos desmovilizados, cabe resaltar que el programa ha sido efectivo al contribuir a romper la cadena de odio que subyace en el conflicto armado. Las posturas de los dos desmovilizados irradiaron la apertura hacia la reconciliación, y porque no decirlo, niveles de nobleza no esperados, especialmente en Karina. Por otra parte, que lo más preocupante, para quienes desde la selva estarían pensando en seguir sus pasos, es la falta de reglas claras en el campo de la justicia penal. A lo que, para quienes ya dieron el paso, se suman las nubes grises que observan en el panorama laboral campesino, el preferido por provenir de una guerrilla campesina. Finalmente, que pese a su degradación por el narcotráfico y a la pérdida paulatina de cohesión, las Farc no están ni irremediablemente debilitadas ni irremediablemente degradadas.   

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