Carlos Alfonso Velásquez A. | VA LLEGANDO LA HORA DEL ¡NO MÁS!
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VA LLEGANDO LA HORA DEL ¡NO MÁS!

VA LLEGANDO LA HORA DEL ¡NO MÁS!

Algunos hechos recientes han incrementado la tensión con los gobiernos de Ecuador y Venezuela.

Aquello de que “las relaciones colombo-venezolanas están en su mejor momento”, como lo declaró hace poco nuestro canciller, fue “flor de un día”. El tema de la utilización de bases militares colombianas por parte de EE.UU. volvió a encender el verbo de Chávez quien veladamente amenazó con romper relaciones, suspendió una reunión prevista de la Comisión de Alto Nivel y ya está arrojando incertidumbre sobre el flujo comercial. De nuestra parte hubo novedad. Fue Bermúdez y no el Presidente, quien esta vez, mediante la diplomacia del micrófono, respondió diciendo implícitamente: como Uds. le abrieron las puertas a Rusia nosotros se las abrimos más a EE.UU. Así, estaríamos ante una reedición de la guerra fría, solo que con el  peligroso ingrediente que le imprimen unos gobiernos encabezados por peculiares caudillos del trópico.

Con Ecuador subió más la temperatura a raíz de la publicación de un video en el que ‘Jojoy’ lee la última carta de ‘Tirofijo’ a sus hombres donde, entre otras cosas, dice que las Farc  ayudaron a financiar la campaña de Correa. El Presidente Uribe pidió la intervención de la OEA y esta dijo que el video recibido estaba incompleto. Y Correa,  saco a relucir los presuntos aportes de paramilitares a la campaña de Uribe casi al mismo tiempo en que decretaba medidas restrictivas al comercio en el marco de la otrora “Comunidad Andina de Naciones”.

A nadie escapa la gravedad de la situación. Pero más preocupante aún es observar que en el trasfondo de todo yacen las visiones distorsionadas por la pasión ideológica de los presidentes. Aquellas que con base en medias verdades tienden a ver en la contraparte “conspiración del enemigo”, confundiendo además los intereses nacionales con las popularidades de sus gobiernos.

Para Chávez todo es producto de “la voracidad del imperio” que, con el convenio en trámite para emplear las bases militares, pretende convertir a una sumisa Colombia en “puente aéreo” para invadir Venezuela. Por esto llegó a deslizar la palabra guerra en una de sus declaraciones. Correa comparte esta visión y le suma lo de que está en ejecución una “campaña mediática” para desprestigiar su gobierno y de paso colocarle un palo en la rueda a la integración de los gobiernos “progresistas” de Latinoamérica.

Y Uribe todo lo liga al “apoyo al terrorismo de las Farc”. Muy diciente de esta manera de ver las cosas fue la columna de J.O Gaviria que ve en todo “la lucha de Uribe, apoyada por Obama, contra el terrorismo de las Farc, apoyadas a su vez por la bigornia que sabemos”.

Así las cosas y de seguirse privilegiando las posiciones de los caudillos sobre la institucionalidad  y los verdaderos intereses nacionales, la única opción que va quedando es la de que desde las sociedades civiles de los tres países, nos plantemos y, en diferentes formas, les digamos a los mandatarios: ¡NO MÁS!

 

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